Porque la insulina se inyecta y no se ingiere

¿Por qué la insulina se inyecta y no se ingiere?

Si padeces diabetes o conoces a alguien que la padece, seguro que has oído hablar de la insulina. Pero, ¿sabes por qué se inyecta y no se ingiere? En este artículo te explicamos todo lo que necesitas saber sobre este tema.

Curiosidades sobre la insulina

  • La insulina es una hormona producida por el páncreas que ayuda a regular los niveles de azúcar en la sangre.
  • Existen diferentes tipos de insulina, según la velocidad de acción y la duración.
  • La insulina se inyecta porque si se ingiere, el ácido del estómago la destruye y no llega al torrente sanguíneo.
  • La inyección de insulina se realiza subcutáneamente, es decir, debajo de la piel, en el tejido adiposo.

¿Por qué se inyecta la insulina?

La principal razón por la que la insulina se inyecta y no se ingiere es porque si se tomara por vía oral, el ácido del estómago la degradaría y no llegaría al flujo sanguíneo. Además, la insulina es una proteína que se desnaturaliza y pierde su función si se expone a la acidez estomacal.

Otra de las razones por las que se inyecta la insulina es porque permite una mayor precisión en cuanto a la dosis y el momento en que se administra. Al inyectarla subcutáneamente, se logra una absorción más lenta y prolongada, lo que permite un mejor control de los niveles de azúcar en la sangre.

¿Por qué no se puede ingerir la insulina?

Como hemos mencionado anteriormente, la insulina es una proteína que se desnaturaliza y pierde su función si se expone a la acidez estomacal. Además, el ácido del estómago la degrada y no la deja llegar al torrente sanguíneo, que es donde realmente hace efecto.

Por otro lado, si se administrara por vía oral, la insulina tendría que pasar por el hígado antes de llegar al torrente sanguíneo, lo que provocaría una alteración en la absorción y en la función de la hormona.

¿Cómo se administra la insulina?

La insulina se administra mediante una jeringa o un dispositivo de inyección automático, que permite regular la dosis y la velocidad de inyección.

Antes de administrar la insulina, es importante limpiar la zona donde se va a inyectar con alcohol, y después se introduce la aguja en un ángulo de 90 grados en el tejido subcutáneo. Una vez que se ha inyectado la dosis, se retira la aguja y se presiona la zona con un algodón durante unos segundos para evitar el sangrado.

Es importante rotar las zonas de inyección para evitar la acumulación de tejido cicatricial o lipodistrofia.

Mitos sobre la insulina

  • La insulina engorda: Falso. La insulina no engorda, lo que ocurre es que al controlar los niveles de azúcar en la sangre, puede aumentar el apetito.
  • La insulina es adictiva: Falso. La insulina no es una sustancia adictiva, sino una hormona necesaria para el correcto funcionamiento del organismo.
  • La insulina cura la diabetes: Falso. La insulina no cura la diabetes, pero es la única forma de controlar los niveles de azúcar en la sangre en personas con diabetes tipo 1 y en algunos casos de diabetes tipo 2.

Preguntas frecuentes

¿Se puede ingerir la insulina?
No, la insulina se degrada en el estómago y no llega al torrente sanguíneo si se ingiere.
¿La insulina engorda?
No, la insulina no engorda, pero puede aumentar el apetito al controlar los niveles de azúcar en la sangre.
¿La inyección de insulina duele?
Depende de la persona y de la zona de inyección, pero por lo general no es dolorosa.
¿Cómo se calcula la dosis de insulina?
La dosis de insulina se calcula según la cantidad de carbohidratos que se va a consumir y los niveles de azúcar en la sangre.
¿Qué pasa si me inyecto demasiada insulina?
Si se inyecta demasiada insulina, puede producirse una hipoglucemia, que es una bajada de los niveles de azúcar en la sangre. En casos graves, puede ser peligroso e incluso mortal.

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