Cómo escribir en lenguaje inclusivo
Por Ana González
Curiosidades e información interesante
- El lenguaje inclusivo busca evitar la discriminación y fomentar la igualdad de género.
- Algunas personas consideran que el lenguaje inclusivo es innecesario o complicado, mientras que otras lo ven como una forma de avanzar hacia una sociedad más justa e igualitaria.
- Una encuesta realizada en España reveló que el 80% de las personas desconoce qué es el lenguaje inclusivo.
- El lenguaje inclusivo no solo se refiere al género, sino también a otras características como la edad, la orientación sexual, la discapacidad, entre otras.
¿Qué es el lenguaje inclusivo?
El lenguaje inclusivo es una forma de comunicación que busca evitar la discriminación y fomentar la igualdad de género. Se trata de utilizar palabras y expresiones que no excluyan ni discriminen a ninguna persona por su género u otras características.
Por ejemplo, en lugar de utilizar términos masculinos genéricos como todos o los ciudadanos, se puede utilizar un lenguaje más inclusivo como todas las personas o las personas ciudadanas.
Además, el lenguaje inclusivo también puede incluir el uso de pronombres neutros como elle o hen, que no implican un género específico.
¿Por qué es importante utilizar el lenguaje inclusivo?
El lenguaje inclusivo es importante porque contribuye a la creación de una sociedad más justa e igualitaria. El uso de un lenguaje que no discrimine a ninguna persona por su género u otras características ayuda a visibilizar a aquellos grupos que históricamente han sido excluidos o discriminados.
Además, el uso del lenguaje inclusivo también puede tener un impacto positivo en la autoestima y el sentido de pertenencia de las personas que se sienten representadas y visibilizadas.
¿Cómo escribir en lenguaje inclusivo?
Para escribir en lenguaje inclusivo, es importante tener en cuenta algunas pautas básicas:
- Utilizar términos genéricos que incluyan a todas las personas.
- Evitar el uso de términos masculinos genéricos que excluyan a las mujeres o a otros grupos no binarios.
- Utilizar pronombres neutros en aquellos casos en los que se quiera evitar asignar un género específico.
- Evitar el uso de expresiones o palabras que refuercen estereotipos de género o que impliquen una jerarquía entre los diferentes grupos.
Un ejemplo de cómo aplicar el lenguaje inclusivo sería:
En lugar de decir Los estudiantes deben asistir a clase, se podría decir Las personas estudiantes deben asistir a clase.
¿Qué opinan los expertos sobre el lenguaje inclusivo?
Los expertos en lenguaje inclusivo coinciden en que se trata de una herramienta necesaria para avanzar hacia una sociedad más justa e igualitaria.
Según la RAE (Real Academia Española), el uso no sexista del lenguaje es una aspiración deseable en sí misma, y es una exigencia de igualdad entre sexos.
Por su parte, la UNESCO (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura) señala que el lenguaje inclusivo es una forma de luchar contra la discriminación y la exclusión social.
Mi experiencia personal
Cuando empecé a utilizar el lenguaje inclusivo, me llevó un tiempo adaptarme a las nuevas pautas y encontrar la forma adecuada de expresarme. Sin embargo, poco a poco fui incorporando estas prácticas en mi día a día y en mi trabajo como redactora.
Personalmente, prefiero utilizar el lenguaje inclusivo porque creo que es una forma de visibilizar a aquellos grupos que históricamente han sido excluidos o discriminados. Además, creo que es importante utilizar un lenguaje que refleje la diversidad y la realidad de nuestra sociedad.
Preguntas frecuentes
¿Es obligatorio utilizar el lenguaje inclusivo?
No existe una normativa oficial que obligue a utilizar el lenguaje inclusivo, pero cada vez son más las organizaciones y empresas que lo están incorporando en sus comunicaciones.
¿El lenguaje inclusivo es complicado?
Al principio puede resultar un poco complicado adaptarse a las nuevas pautas, pero con la práctica se vuelve más natural.
¿El lenguaje inclusivo es solo para el género?
No, el lenguaje inclusivo también se refiere a otras características como la edad, la orientación sexual, la discapacidad, entre otras.